CONCIERTA configura su estrategia con criterios de pensamiento visual.

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La acción de reflexión estratégica no puede quedar restringida al pensamiento verbal, al que traduce los criterios con palabras. Otras opciones como el pensamiento visual tienen un perfil específico que activa la orientación creativa y la estratégica en una acción empresarial.

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CONCIERTA ha estado trabajando para incorporar el pensamiento visual en el ejercicio de definición de sus procesos y microprocesos. Un modelo de actuación basado en el gráfico sencillo en su ejecución, aunque capaz de traducir conceptos complejos.
La relevancia del pensamiento visual en la comunicación de contenidos es indudable. Y no sólo porque una imagen “vale más que mil palabras”, lo que no siempre es cierto.

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El ejercicio de traducción de los criterios en imágenes exige la puesta en marcha de una labor de síntesis de la información, para poder traducir el pensamiento verbal en imágenes, para reforzar la calidad de la comunicación entre emisor y receptor, en el seno de un trabajo entre oferta y demanda o en el marco de labor en equipo de un colectivo inteligente.

SERVILLETA
Y para Sandra Rendgen, autora de Information Graphics , la mejor forma -la única, incluso- de abordar la necesaria trasformación de la información en criterios estratégicos u operativos es “visual”, capaz de reconciliar complejidad y claridad
El propósito de Information Graphics es mostrar la diversidad de la visualización de la información contemporánea y los cambios que ha atravesado en la última década. Para ello, Rendgen, junto al editor de Taschen Julius Wiedemann, ha seleccionado más de 400 trabajos de periodistas, científicos, diseñadores y artistas de todas las partes del mundo.
CONCIERTA tiene en cuenta el modelo expresado por Dan Roan en Tu mundo en una servilleta, manual de pensamiento visual, que traduce en la sugerencia de mirar mejor, ver con mayor nitidez e imaginar para mostrar con imágenes el pensamiento verbal.
PENSAMIENTO VISUAL

Publicidad: la creatividad contrahecha vs el trabajo bien hecho cada día.

El martes fue el turno de las agencias de publicidad. Creativos con audiencia, aunque lo importante no fue si hubo una respuesta masiva, que no, sino la relevancia de los contenidos tratados. Es tiempo de ajuste del mensaje a la restauración de la credibilidad. Necesitamos incrementar la confianza del consumidor y en esa tarea también la publicidad tiene su parte de responsabilidad. De otro modo, la inestabilidad entre la oferta y la demanda se acrecienta.
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La demanda de servicios de la publicidad está bajo mínimos. No solo por la crisis de las capacidades y los recursos de las empresas, también porque la audiencia de la publicidad se vino abajo. El ciudadano no la considera un medio de comunicación, sino un mecanismo incomodo de prescripción sin garantías. ¡Cuantas veces el spot publicitario contiene argumentos que no convencen, que no interesan!

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En el panel de expertos, con la participación de las empresas Remo, Rosebud, Éxit y Dimarco, dos grandes escenarios de reflexión: por un lado, la necesidad de las empresas de publicidad dotarse de un modelo de referencia ágil y flexible para adaptarse a todo perfil de empresa anunciante. La calidad creativa no puede contraerse por una limitación de los recursos. La conclusión: Conectar bien con el cliente: que se sienta orgulloso
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El segundo aspecto importante: la acción publicitaria tiene que dotarse de coherencia. Y la creatividad tiene que orientarse de acuerdo con otros factores vinculados a la calidad de la oferta. Es decir, sin contraerse tiene que alinearse con las actuaciones de otros socios estratégicos de la empresa anunciante. Creatividad y rentabilidad

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Salimos de la velada incorporando en nuestro marco algunas consideraciones importantes:

  • Sintamos pasión por lo que hacemos. Sin complejos.
  • Sepamos dar relevancia a las palabras y a las personas.
  • Atendamos a la crisis de credibilidad en nuestra política de comunicación: en las formas y contenidos. 
  • No es tiempo para la creatividad contrahecha.

ROSEBUD. FESTIVAL LA LLUNA

Economía creativa: provocación del cambio cultural y el compromiso

Salíamos de conversar sobre la relevancia de la alimentación en la salud y nos encontramos con el marketiniano de turno. ¿Qué tal? ¿Cómo os va? ¿Qué estáis haciendo? Y así. Fue como un detonante de un cambio de dirección. Caminábamos sin rumbo, y decidimos reorientar nuestros pasos hacia la Fundación Bancaixa, donde una exposición sobre la publicidad, podría ser interesante: 1900. El origen del arte publicitario.


Llegamos justo cuando concluía el diálogo promovido por la Asociación de Diseñadores de la Comunitat Valenciana, con Pepe Gimeno entre los contertulios anunciados, bajo el lema CREATIVOS CON AUDIENCIA.


¿Con “audiencia”? Es decir, con una respuesta importante de público a sus consideraciones.

Nos sorprendió que identificaran su capacidad de reflexión con el hecho de ser “famosos”. Atrevidos, como poco. Porque no es lo mismo haber sido merecedor de premios importantes, que tener audiencia.

Isidro Ferrer, el primer creativo invitado a hablar, había afirmado: “Empecé a mentir en la infancia y esa mentira se ha ido argumentando de tal forma que no sé ya quien soy”. Se definió como actor y poeta. Recorrió todas las personalidades que ha tenido que adoptar y reconoció que hubo un tiempo en que lo tuvo algo más claro: “Estuve un año siendo Isidroferrer de nombre y Premionacionaldediseño de apellido”. Al fin interpreta su papel: “soy un invitado del diseño”.

La pregunta que se nos ocurre hacer es: ¿Nuestros creativos están promoviendo con su actuación el cambio cultural ineludible para seguir creciendo? ¿Basta con tener audiencia?
Una reflexión de Enrique Dans sobre la publicidad en Facebook parece significativa: “Si quieres llenar tu página de Facebook de usuarios que dicen que tu marca les gusta, una campaña en la red social es lo tuyo. Funciona que es un primor. Sus anuncios obtienen lo que efectivamente prometen, alcanzar una audiencia segmentada de manera precisa merced a la ingente cantidad de datos que comparten con la plataforma. Pero una vez que los usuarios ven el anuncio, no les pidas mucho más que el que hagan un Like o que accedan a tu página. Intenta que vayan más allá, que adquieran algo o conviertan de alguna otra manera que vaya más allá de una métrica social en Facebook, y te encontrarás con porcentajes decepcionantes.”


La audiencia no es sinónimo de rentabilidad. Es una oportunidad para que la reflexión creativa ejerza su papel de catalizador de la innovación, generar un conocimiento colectivo y un compromiso con el cambio.

LA ECONOMÍA CREATIVA VALENCIANA EN LA BRECHA

La palabra no compartida: el no-proyecto, el no-mercado, el no-futuro

Le llamamos en distintos momentos, pero no contestaba. Aparentemente, no había razón alguna para evitar la conversación. Lo cierto, era imposible el intercambio de criterios. En el horizonte, un proyecto que nos vinculaba. ¿Desgana? ¿Falta de un interés cierto? ¿Miedo? ¿Un modo sencillo de anular el compromiso? El tiempo corre en contra de las decisiones.


“Tenemos que pensar que nadie va a resolver nuestros propios problemas. O pensamos que somos parte de la solución o no habrá solución”, asegura José Luis Linaza, catedrático de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. Ahí  esta la proclama de quienes decidieron salir a la calle a defender la corresponsabilidad con el futuro.

Conscientes de la caída de la confianza en el sistema, experimentando la degradación de las relaciones económicas, comerciales, de intercooperación o de internacionalización, no somos capaces de garantizar la transparencia al compartir la palabra. “A lo más que podemos aspirar es a no empeorar. Hemos perdido las expectativas y estamos sin horizonte, sin esperanza”, explica Daniel Kaplún, sociólogo experto en opinión pública.

Veamos. En Barcelona, los artistas abren sus talleres durante cuatro fines de semana: videoinstalaciones, net.art y nuevos medios, pasando por técnicas más cercanas a la artesanía, como cerámica, tejidos, joyas y tapices. La veterana iniciativa Tallers Oberts se extiende a diversos barrios de Barcelona, en los fines de semana entre el 18 de mayo y el 3 de junio. La creatividad a pie de de calle. 

Palabras a compartir, de lo contrario, será imposible que aprendamos a pensar con libertad. Será aceptar que no podemos construir el mercado en el que nos queremos entender: la oferta y la demanda están obligadas a compartir. Sería negarnos un futuro, porque el silencio es más cómodo, esconde el miedo y nos entrega a la patética opción rellena de pesimismo. Preferimos el mensaje que nos invita al compromiso con una Vida limpia, repleta depropuestas.


¿Por qué en los premios FAD han sido elegidas construcciones que ajustan su dinamismo a la exigencia de utilidad? ¿Una arquitectura sin excesos, capaz de dar respuestas a necesidades reales de la sociedad y que huye de los excesos formales y arquitectónicos, y potencia los espacios públicos y comunitarios? Porque los arquitectos decidieron compartir su palabra con la realidad. Y, de paso, seguir construyendo un futuro, del que no podemos seguir sintiéndonos víctimas.

Valencia Idea nos propone una reflexión y un trazado creativos que plasmen proyectos tecnológicamente eficientes.

El no-proyecto, el no-mercado, el no-futuro están fuera de nuestro compromiso con el pueblo, en el pueblo y para el pueblo.

SILENCIO A LA PALABRA HUECA, EUFÓRICA E INTRASCENDENTE

TALLERS OBERTS

LA SALUD: Las relaciones que curan, el equilibrio en la comunicación.

Sobre el escenario, el ballet cubano contemporáneo interpreta una pieza de “mambo”. Ellos y ellas juegan roles diferentes, no son necesarias las palabras, los cuerpos danzan sin grandes cambios de posición, pero sus brazos, sus piernas, sus miradas, sus gestos, componen el relato.

Llega el momento de la ruptura de esa fijación al suelo, y los bailarines se buscan, quieren formar pareja sin éxito. Por fin, rotas las convenciones, los duos o los tríos, en todo tipo de formatos, se descubren entregados al baile y recuperan de nuevo una posición firme sobre el suelo. Otra, consecuencia del atrevimiento y la impostura.

Mudamos de escenario. Nos encontramos con la vendedora de ropa, con el comercial de perfumería. Miradas huyendo en su rostro. Desentendiéndose, nos atienden para cerrar de forma displicente nuestra demanda de información. Somos el otro con quien no precisan conversar, interpretar, entender. Y el desequilibrio en ese “bolero” se manifiesta destructor. ¿No quieren, no saben, se sienten distintos?


Construimos arquitecturas del desencuentro cada día. Entre oferta y demanda, especialmente. Pero también entre miradas y palabras que se cruzan sin interés, formas de comunicación online habitadas por decisiones cargadas de recelo, de rencor, de tomas de posición fijadas en el despropósito.

Los arquitectos, algunos, han constatado los efectos en la salud de un modo de configurar las estructuras. “Ver árboles y no agotarse por los pasillos, convalecer en un espacio doméstico en vez de encerrarse en un hospital. Muchos proyectistas, como Alvar Aalto en Finlandia y Lelé en Brasil, investigan la relación entre la salud y el diseño de las clínicas.”


Es soberbio, dicen, decimos, quienes hemos gozado del ballet cubano: “Un testimonio de contemporaneidad, de voluntad de trasladarnos una lectura nueva, más interesante, creativa…”

Y decidimos aprender a instalar nuestras relaciones en el corazón de una coreografía convincente, capaz de modificar las formas de comunicación que mantenemos en todos los entornos. No de modo artificial: “Para querer no necesito una razón.”

Con la voluntad decidida de mejorar con la comunicación la salud de nuestras relaciones, y que nadie nos estropee disfrutar del “bolero”

EL COMPROMISO DE LA ECONOMÍA CREATIVA

EDIFICIOS QUE CURAN

Transparencia. Abrir puertas al pensamiento

Me preguntó si los hechos tenían explicación. Habíamos escuchado las palabras de un empresario que marchaba del pueblo en el que elaboraba y comercializaba sus productos, porque, según decía, la gente les había declarado un boicot: les ignoraban, les rechazaban. ¡En el año 2012!


Hablamos de la experiencia concreta. La empresa había decidido su traslado a Cataluña. ¿Escapaba del territorio? ¿O, simplemente, no había gestionado bien su negocio? Evidentemente, no había manejado adecuadamente la información y sus potenciales clientes no le entendieron.

Nos hemos hecho a creer que todo tiene una explicación sencilla, una única causa evidente, y como no es así, oscurecemos nuestra interpretacion de los hechos, recurrimos a la falacia, o a una argumentación complicada de entender. Somos hijos de una “ignorancia sistémica”. Y nos arropamos de la mediocridad para contener el riesgo al fracaso: cerramos las puertas al pensamiento


Con tanto alboroto económico-financiero, hemos comenzado a solicitar que las relaciones en el mercado sean transparentes. El ciudadano pide claridad, que se le explique lo que se le oferta. Sucede, cuando en el restaurante pide explicaciones. Y cuando al producto en el lineal le revisa los ingredientes. El comprador, el cliente, quiere entender todas las condiciones y características de la oferta, del servicio. La oferta es mucho más que el producto.


Autores y editores coinciden en afirmar que la gente busca en la filosofía “herramientas para entender lo que pasa”. Durante los últimos siglos, la filosofía ha cumplido una función fomentando “un aumento de la autoconciencia”, una cultura de la liberación que culmina en los años sesenta y setenta. Pero hoy, lo que acucia a los ciudadanos es diferente: “El problema no es ser yo mismo sino cómo vivir juntos. Cómo ser libres juntos”. Y para esto, la filosofía tradicional no da respuestas claras. De ahí que el público busque otras vías. “Hay una demanda social que la academia no satisface”, porque “la universidad es fuente de conocimiento, pero no de sabiduría. No resuelve los problemas éticos”. Además, la filosofía académica se presenta, con frecuencia, como una jerga oscura y, a veces, banal.


“Abrir puertas al pensamiento” es la expresión que emplea Lluís Carrizo, director del programa Pienso, luego existo. (…) El resultado, concluye, “es que se abren más puertas que se cierran y que las respuestas de los entrevistados contribuyen a generar nuevas preguntas”.


Llegamos a destino, y el coloquio con Diego estuvo trufado de preguntas. Quería tener la información oportuna para compartir con nosotros el proyecto. Un cambio en la orientación estratégica en el horizonte, y la creatividad y la labor en equipo como remos. Pero mucho más, porque abandonamos la orilla y nació una nueva aventura, hija de la transparencia y del pensamiento cargado de azul.

PIENSO LUEGO EXISTO

Tendencia 1: el miedo a la propia incapacidad para construir el futuro

Se refugió bajo la propia sombra. A la luz de la mañana soleada del domingo, la altivez de la gaviota solitaria le golpeaba en el punto débil de su silencio. Era un día en el que la imaginación tenía permiso para dibujar alternativas. Y sin embargo, se estremeció y abandonó la orilla del mar para escapar a lo más profundo de ese bosque de los misterios, en el que el dolor es el miedo, en el que el miedo es el dolor.
Alberto Knapp lo identifica con el miedo a perderse algo: “Ahora siempre sabes qué están haciendo tus amigos, y por lo tanto qué te estas perdiendo. Eso es lo que puede generar ansiedad y una sensación de falta de adaptación o exclusión”.

En la práctica es el miedo a la propia incapacidad para afrontar un reto, una obligación, un dolor, un tramo de silencios, de ausencias: “Cada vez son más las personas que sienten que su vida es mucho menos interesante que la de sus conocidos y que tienen siempre la sensación de estar perdiendose algo”.
La tendencia a alimentar el miedo a no ser capaz de construir el futuro, de establecer los perfiles de la vida para rellenar la propia figura de recursos y capacidades, – no necesariamente económicos, los primeros; no necesariamente tecnológicas, las segundas – se impone, especialmente cuando dejamos de gobernar los propios ritmos, la toma de decisiones, la respuesta inteligente a la demanda advertida…

Aquella tarde decidimos revisar los criterios que enunciaba en su discurso el israelita Saul Singer: “La gente joven tiene que asumir importantes tareas, ejercer el liderazgo y responder por ello. Gozan de autonomía pero tienen que aceptar el sacrificio”
¿Sólo la gente joven? Todos estamos obligados a asumir el trazo de nuestros objetivos, de nuestra implicación en el proyecto de vida colectivo, desde la superación de los miedos a los que nos entregamos para justificar que somos incapaces de adivinar alternativas.

Más allá del terror a fracasar en la puesta a punto de iniciativas empresariales, Singer, que ha analizado extensivamente los procesos que han dado como resultado “el fenómeno económico para promover un ecosistema de emprendedores, el secreto reside en detectar la fortaleza intrínseca (en cuanto a capacidades) de cada país e involucrar para ello tanto al capital inversor como a una administración pública que trate a los emprendedores e inversores no solo con benevolencia fiscal, sino también con programas de incentivos, y una extensiva formación universal de competencias generales”

EL MIEDO A PERDERSE ALGO

LA DISPOSICIÓN A CONSTRUIR EL FUTURO

ORIENTACIÓN ESTRATÉGICA: La transparencia es fuente de confianza

Cuando un colectivo, pongamos por caso la Taula del Senia, es transparente e informa sin esconder nada de cada uno de los recursos implicados en beneficio del territorio, la confianza de sus interlocutores crece.

 Seguramente, en un clima de decrepitud ética, surgirán los incrédulos y buscarán el modo de poner en solfa la información recibida. Incluso, los más ignorantes, inventarán maledicencias, calumnias verosímiles, que algo queda.
En estos días hemos comentado en diferentes escenarios la prevista Ley  sobre Transparencia y Buen gobierno. Pero nos tememos que no será la ley la que resuelva el problema. Si no se desacredita el rumor, y la opinión se sustenta en las verdades a medias o las mentiras, difícilmente el efecto deseado, es decir el incremento de la confianza, caracterizará la identidad de nuestras relaciones.
Es cierto que la pluralidad de fuentes de información abre la puerta a ese estado de incertidumbre estable – fruto de la ignorancia sistémica – que nace y se reproduce sobre el pesebre de la noticia, el escrito de opinión del gurú de turno y el correveydile nuestro de cada día…
Pero también lo es que la corresponsabilidad con la transparencia puede ayudarnos a resolver una parte de ese estado de ánimo fundado en el desconcierto: la obligación a dar respuesta a una pregunta, al menos confirma la necesidad de afirmar lo que se ha hecho, sin ocultar las consecuencias.

El primer día de la Primavera lo dedicamos a revisar la Gestión del Sistema de Marketing de Concierta (SMM). Una reflexión a la luz de la demanda de orientación estratégica por parte de nuestros interlocutores. La “transparencia” de una comunicación ineludiblemente colectiva nos obliga a crecer en el trazado de los contenidos.

¿Suena ampuloso? Llovía y el viento nos trasladaba al desaire y el descontrol. Pero entre tanto aspaviento ella susurro: “detrás de los cristales también llueve”. Y la confianza se cimbreó dispuesta a alumbrar nuevos destellos.

LEY DE TRANSPARENCIA Y BUEN GOBIERNO

Un lugar para compartir, un paisaje que construir

Nos habían llamado para que… ¿Para qué? El pretexto no importa, lo relevante es que hablamos de cómo construir paisajes. Está la cosa complicada. El sistema, los recortes y las pautas de contratación laboral afianzan las distancias, y neutralizan todo intento de pensar en el futuro, y comprometerse con objetivos que sólo son alcanzables con el despliegue exigente del conocimiento colectivo, parece una decisión inútil.
 
Encontramos un lugar para compartir los criterios. Un lugar alejado de las imposiciones, que de forma sutil establecen que la condición de vida es la vinculación a la ideología de quien ostenta alguna forma de poder. Mejor, a la sumisión a esa colectividad cuyos vínculos se aproximan a eso que los italianos llaman la mafiositta, y que se sustenta en la recomendación, en el yo conozco a” y seguro que puede hacer algo por ti”.
 
De ese modo todo el modelo de economía productiva posee la condición de castillo de naipes. Los protagonistas rechazan las acusaciones de enchufismo, aunque todo el sistema se asemeje a una estructura repleta de enchufes. Y no sólo en el ámbito de la contratación de personas, también en la concepción de las relaciones comerciales, los acuerdos de intercooperación, la gestión de la innovación, la participación financiera… Sin palabras.
 
¿Cómo regenerar la confianza? Desde luego no argumentando que lo que importa es incrementar el consumo, porque como afirmaba Saskia Sassen, importa retirar del mercado a un importante porcentaje de consumidores (a las cárceles –decía ella- o a los cementerios) golpeando en su capacidad para generar y poseer recursos.
 Nosotros encontramos esos paisajes en los que podemos compartir conocimiento. Porque es el conocimiento, entendido como capacidad de valorar lo que importa y lo que no; de exigir una oferta bien construida, sin aspavientos, ni engaños; de seleccionar la dimensión de los recursos a implicar y en qué… etc.
 

Lo importante, la decisión inteligente, que es transparente en la configuración de los objetivos, de las relaciones con el entorno, de la puesta en marcha de microprocesos, de la puesta en común de recursos. En definitiva, de la elección inteligente de los paisajes a compartir.

SASKIA SASSEN

PAISAJES COMPARTIDOS

Amanece: bajamos la escalera y de nuevo en el camino.

Amanece. Caminamos sabiendo que comenzamos de nuevo, con la conciencia de ser albergados por l’esprit de l’escalier: el motor de los escritores obsesivos que viven en círculos concéntricos y vuelven a la carga casi siempre sobre las mismas preguntas y temas”, escribe Enrique.
Inerarity nos puso el texto de partida: “Los limites se imponen”. El “desconcierto se ha apoderado del sistema político en medio de la tormenta”. Aceptamos como buena la mayor: “Entramos en un periodo caracterizado por la presencia creciente de más límites para la acción de gobierno de lo que estábamos acostumbrados, lo que nos obliga a reinventar la función de gobierno.”
¿Los límites? Especialmente en el ámbito del conocimiento. Nadie posee el conocimiento necesario para gestionar la incertidumbre. Un desconocimiento que califica como “ignorancia sistémica”. Las cosas son la consecuencia del constante fluir de condiciones que evolucionan e interactúan de distinto modo a una velocidad incontenible.
El otro límite, el de la autoridad, neutraliza el alcance del ejercicio del poder. El poder no sabe, y no puede establecer un marco de referencia, con criterios estratégicos u operativos que definan las tareas obligadas para alcanzar objetivos precisos.
¿Cómo se gobierna una sociedad en la que los problemas carecen de límites mientras que los instrumentos están muy limitados?
En el siguiente escalón alcanzamos la calle: Los Parques Empresariales, su condición de barrios périféricos en constante degradación –salvo contadas excepciones- como consecuencia del vaciado paulatino. Redactamos nuestra propuesta de microprocesos estratégicos con objetivos en el corto plazo para generar el buen gobierno, la habitabilidad.
Seguimos descendiendo al subsuelo. Suena Bruckner, el final de su Sinfonía No 8, dirige Celibidache. Y la atmósfera de los fundamentos adquiere el perfil de drama real y estruendo grandilocuente.
El Gobierno del Estado establece las disposiciones que les impone la concepción tecnocrática de la economía macro.  El ciudadano parece desentenderse. No podemos perder la dosis de esperanza anunciada en la primera esquina.
Al pie, sujetos al pomo de la barandilla, somos conscientes de un límite que añadir a los dos mencionados. Nuestra incapacidad para distanciarnos del afán globalizador, y revisar nuestros criterios en el entorno más próximo, el del territorio que habitamos. Y olvidamos que la economía son personas, los territorios son personas, el mercado son personas… “Ahora las historias no tienen rostro”, escribe Millas.
Amanece. Enrique vuelve a acompañarnos. Seguimos caminando en la orilla de una mañana  soleada. “Le pregunte por lo sucedido en la famosa cena con Gombrovicz, y Bioy contesto: Nada. ¿No paso nada? Nada. No importa, hablamos, compartimos, crecemos a su lado.

Es la cotidianeidad transformada en pequeñas certezas compartidas. Sin límites impuestos. Y aunque “nada” sea la aparente consecuencia, son el alimento de nuestra existencia. Concertadas para crecer como esa orquídea que lentamente quiere despertar en el jardín de casa. Bajamos la escalera y, de nuevo, estamos en el camino.

Laura y Paco

INERARITY

ENRIQUE VILA-MATAS

GOBERNANZA DE PARQUES EMPRESARIALES