Tendencia 1: el miedo a la propia incapacidad para construir el futuro

Se refugió bajo la propia sombra. A la luz de la mañana soleada del domingo, la altivez de la gaviota solitaria le golpeaba en el punto débil de su silencio. Era un día en el que la imaginación tenía permiso para dibujar alternativas. Y sin embargo, se estremeció y abandonó la orilla del mar para escapar a lo más profundo de ese bosque de los misterios, en el que el dolor es el miedo, en el que el miedo es el dolor.
Alberto Knapp lo identifica con el miedo a perderse algo: “Ahora siempre sabes qué están haciendo tus amigos, y por lo tanto qué te estas perdiendo. Eso es lo que puede generar ansiedad y una sensación de falta de adaptación o exclusión”.

En la práctica es el miedo a la propia incapacidad para afrontar un reto, una obligación, un dolor, un tramo de silencios, de ausencias: “Cada vez son más las personas que sienten que su vida es mucho menos interesante que la de sus conocidos y que tienen siempre la sensación de estar perdiendose algo”.
La tendencia a alimentar el miedo a no ser capaz de construir el futuro, de establecer los perfiles de la vida para rellenar la propia figura de recursos y capacidades, – no necesariamente económicos, los primeros; no necesariamente tecnológicas, las segundas – se impone, especialmente cuando dejamos de gobernar los propios ritmos, la toma de decisiones, la respuesta inteligente a la demanda advertida…

Aquella tarde decidimos revisar los criterios que enunciaba en su discurso el israelita Saul Singer: “La gente joven tiene que asumir importantes tareas, ejercer el liderazgo y responder por ello. Gozan de autonomía pero tienen que aceptar el sacrificio”
¿Sólo la gente joven? Todos estamos obligados a asumir el trazo de nuestros objetivos, de nuestra implicación en el proyecto de vida colectivo, desde la superación de los miedos a los que nos entregamos para justificar que somos incapaces de adivinar alternativas.

Más allá del terror a fracasar en la puesta a punto de iniciativas empresariales, Singer, que ha analizado extensivamente los procesos que han dado como resultado “el fenómeno económico para promover un ecosistema de emprendedores, el secreto reside en detectar la fortaleza intrínseca (en cuanto a capacidades) de cada país e involucrar para ello tanto al capital inversor como a una administración pública que trate a los emprendedores e inversores no solo con benevolencia fiscal, sino también con programas de incentivos, y una extensiva formación universal de competencias generales”

EL MIEDO A PERDERSE ALGO

LA DISPOSICIÓN A CONSTRUIR EL FUTURO

Cerveza artesana CV: caminos compartidos

Este “tapa’s” lo escribimos sobre la palma de la mano abierta. Sin más adjetivos que los necesarios. Sin apelar a las musas. Sólo con la palabra desnuda.
Tuvimos que encontrarnos con los maestros cerveceros valencianos. Y no os diremos lo que ellos nos dijeron, porque el detalle de sus intervenciones formará parte de un documento que será publicado para ser leido. También por quienes no son muy dados a leer y, sin embargo, gustan de escribir.
Caminar compartiendo la ruta, en un mundo de exitencias endogamizadas -el palabro es fruto de la premura al escribir – nos conmueve. Y si en esa andadura no sólo aceptamos la compañia de quienes forman parte de un empeño ahormado, restrictivo, en cierto modo integrador de un marco de referencia restringido, el horizonte de destinos se nos hace inmenso. Incluso, cuando nuestras capacidades y recursos, sobre todo estos, son restringidos.
Hay, sin ninguna duda, que conseguir que los compañeros de viaje entiendan, acepten y se comprometan en la identificación de los objetivos. Y que las tareas, los microprocesos a poner en marcha, sean dibujados con exquisito cuidado. Y que los indicadores de que no nos desviamos de la ruta están bien situados, son revisados y nos ayudan a mejorar el modo de caminar hacia el objetivo.
Los cerveceros artesanos de la Comunitat han mostrado su voluntad de incorporar en esa andadura a todos aquellos que quieran converger en el propósito de dar luz a una oferta privilegiada, distinguida, diferenciada. Y somo unos cuantos los que hemos deidido compartir con ellos la ruta.
En eso, como en tantas otras cosas, no les fallaremos. No tenemos vocación de participar como zombies resucitados de una muerte anunciada. Tampoco como gente sumisa a la inercia y a la banalidad. Saldremos a trabajar aportando conocimiento, recursos, capacidades para intercooperar, para innovar y para alcanzar una respuesta inteligente de la demanda.

Caminos y paisajes compartidos. No estamos solos

PAISAJES COMPARTIDOS 

Engañamos al infierno: jugaremos la segunda parte y ganaremos

Un tiempo de pausa para no quedar enredados en el alboroto que el infierno nos propone. Un infierno ni político, ni mediático. Un infierno cargado de silencios que se ahogan en el rumor. Y no parecía tan agresivo hasta que nos dimos cuenta que nuestro verbo se enquistaba en el lado crítico de la vida. Un amago de despedida a la nipona con muchas reverencias y miradas a hurtadilla y…: engañamos al infierno. ¡Ahi te quedas!
No nos gusta que nos engañen, pero aceptaremos que la mentira forma parte del juego. Tampoco nos parece bien que haya poderes que decidan ir a la suya, y lo mismo les da si construimos o no.  Les escuchamos, elegimos la parte del discurso que nos guste, y a lo nuestro.
En el corto publicitario Halftime in America: OFFICIAL Chrysler Super Bowl 2012 Commercial, Clint Eastwood se pregunta: Todo lo que importa ahora es lo que tenemos por delante. ¿Cómo llegamos desde atrás? ¿Cómo llegamos juntos? ¿Y qué ganamos?

Decidimos que también ese es nuestro partido. Sabemos que la primera parte está siendo muy dura. Pero nos dimos una pausa, elegimos engañar al infierno y saldremos a ganar. Y no es un eufemismo. Jugaremos con nuestro estilo de pases estratégicos cortos, al pie. Con objetivos precisos, nada pretenciosos, pero con la voluntad de agrandar el conocimiento. Sólo el acto inteligente nos vale.

Y no regresaremos a ningún futuro porque la economía productiva que nos interesa es aquella con la que restauramos el presente. Y cada día sumamos. Sin aceptar injerencias ni proclamas que no añadan.

Todo lo que importa es lo que tenemos por delante. ¡Juguemos!

Un lugar para compartir, un paisaje que construir

Nos habían llamado para que… ¿Para qué? El pretexto no importa, lo relevante es que hablamos de cómo construir paisajes. Está la cosa complicada. El sistema, los recortes y las pautas de contratación laboral afianzan las distancias, y neutralizan todo intento de pensar en el futuro, y comprometerse con objetivos que sólo son alcanzables con el despliegue exigente del conocimiento colectivo, parece una decisión inútil.
 
Encontramos un lugar para compartir los criterios. Un lugar alejado de las imposiciones, que de forma sutil establecen que la condición de vida es la vinculación a la ideología de quien ostenta alguna forma de poder. Mejor, a la sumisión a esa colectividad cuyos vínculos se aproximan a eso que los italianos llaman la mafiositta, y que se sustenta en la recomendación, en el yo conozco a” y seguro que puede hacer algo por ti”.
 
De ese modo todo el modelo de economía productiva posee la condición de castillo de naipes. Los protagonistas rechazan las acusaciones de enchufismo, aunque todo el sistema se asemeje a una estructura repleta de enchufes. Y no sólo en el ámbito de la contratación de personas, también en la concepción de las relaciones comerciales, los acuerdos de intercooperación, la gestión de la innovación, la participación financiera… Sin palabras.
 
¿Cómo regenerar la confianza? Desde luego no argumentando que lo que importa es incrementar el consumo, porque como afirmaba Saskia Sassen, importa retirar del mercado a un importante porcentaje de consumidores (a las cárceles –decía ella- o a los cementerios) golpeando en su capacidad para generar y poseer recursos.
 Nosotros encontramos esos paisajes en los que podemos compartir conocimiento. Porque es el conocimiento, entendido como capacidad de valorar lo que importa y lo que no; de exigir una oferta bien construida, sin aspavientos, ni engaños; de seleccionar la dimensión de los recursos a implicar y en qué… etc.
 

Lo importante, la decisión inteligente, que es transparente en la configuración de los objetivos, de las relaciones con el entorno, de la puesta en marcha de microprocesos, de la puesta en común de recursos. En definitiva, de la elección inteligente de los paisajes a compartir.

SASKIA SASSEN

PAISAJES COMPARTIDOS

Con permiso del amor y del miedo: menos llanto y más palabra compartida

La música dice Cohen nos acompaña en la alegría y en el llanto. Clara, cuenta Cervantes, comenzó a llorar, cuando la  voz, la palabra, calló. Aquí debería finalizar este “tapa’s”. Y que cada uno decida si sigue callado y deja paso al llanto, o levanta la voz y le pone música al “compromiso creativo compartido”.

Compartimos la calle en Valencia y solicitamos una educación pública de calidad. El gesto multitudinario, la palabra que no plañe, que reflexiona, nos importa. Elegimos las palabras, evocamos aquellas que nos comprometen y eludimos el sinsentido del llanto vano.

No nos da igual que haya “capitanes” que se bajen del barco en plena navegación.  Francesco Schettino, componiendo una bella figura de chulería, embarrancó su nave de más de 100.000 toneladas y 4.000 pasajeros en las rocas de una desconocida isla de la Toscana italiana. Con su inepta y, muy probablemente, criminal maniobra arrastró por el fango a su gremio y a la doble tradición marítima: el capitán es el último en abandonar el buque y mujeres y niños primero”,  escribe Francisco G. Basterra.

La renuncia a reconocer, respetar y asumir en la parte que nos toca el liderazgo compartido nos dejaría en manos de ese “…guirigay incesante de opiniones políticas y eslóganes arrojadizos encubriendo el silencio sobre lo que ocurre de verdad”, en palabras de Muñoz Molina.
Apostamos por la creatividad y por los creativosCon todo el riesgo del mundo, pero dispuestos a correrlo en primera persona. 

Escribe Eugenia de la Torriente: Con permiso del amor, tal vez no haya nada más universal que el miedo. En un momento en que somos más conscientes que nunca de nuestra fragilidad, hay cierto consenso entre los diseñadores para ofrecer una respuesta simple y pragmática ante la incertidumbre. Se llama traje.”

Nos pusimos el de faena y, palabra a palabra compartida, vamos componiendo ese futuro capaz de regenerar nuestra identidad maltrecha: “innovem junts”.

CONCIERTA CONFIRMA SU COMPROMISO CON INNOVEM JUNTS

La democracia permanente

MUÑOZ MOLINA

La inteligencia creativa vs la ignorancia sistémica: el chic atemporal específico

Llegan desde la esquina en la que estaban esperando que acudiéramos a la cita. Juntos subimos al segundo. La luz de un día espléndido alcanzaba el zaguán a través del balcón abierto de la sala en la que nos íbamos a reunir. La conversación comenzó con la pregunta acordada: ¿Existe un territorio empresarial inteligente?
Colegas de la acción turística, conocemos bien la relevancia del edificio histórico, del paisaje insólito, de las playas dulces… ¿Qué sucede con el territorio empresarial, con los parques tecnológicos, con los polígonos industriales, con las áreas empresariales? El modo como alcanzar la categoría de “patrimonio” a proteger está por decidir.
Entre las voces compartidas, la de quien lee un párrafo referido al patrimonio: “…es una materia prima pero falta mucho para convertirlo en un producto manufacturado, como recurso tiene que generar riqueza y no ser visto como una carga”.
¿Alcanza a tener algún valor que no pueda ser deslocalizado? ¿Qué sucede cuando somos incapaces de poner en valor nuestra oferta?
En el marco de la ignorancia sistémica en la que todos habitamos, aunque sea más evidente en el lado de la política, somos incapaces de aceptar el carácter decisivo que posee la intercooperación en la acción creativa.  Por ejemplo, en definir e implemenrtar el carácter inteligente del territorio empresarial.

Karl Lagerfeld anuncia la salida al mercado de la marca KARL. Natalie Massenet, fundadora de Net-a-porter afirma: “Es una colección fuerte y bien editada que mezcla actitud de la calle y chic atemporal. Además, es un guardarropa completo que se puede combinar entre sí. Tiene un precio muy atractivo, pero goza de suficiente estilo como para atraer a un consumidor de moda sofisticado que busca buenos productos a cualquier precio”. 

¿Buscamos suelo en un parque empresarial inteligente? Sí. ¿Hemos identificado al cliente que lo pretende transformar en actividad empresarial?  Sí, si posee un “chic atemporal específico”.

“LA EMPRESA PRECISA GESTIONAR EL CONOCIMIENTO”

ALEDO. La uva que da testimonio de una existencia vivida con el otro.

No sabían qué hacer con las uvas. No sabían qué hacer con las manos. No sabían qué hacer aquella mañana de diciembre. Juguemos. ¿A qué? Transformemos el desconcierto en ingenio. Tú sabes de magia, ella sabe de ritos y yo conozco bien las emociones.

Tenían uvas en diciembre. Las habían cultivado protegiéndolas del exceso, y podían recogerlas de la vid para llevarlas a la mesa sin tener que conservarlas en frío: “Mantienen vivos los aromas, el sabor a uva y la belleza de su forma homogénea”
Mis palabras fueron interpretadas como una invitación al goce. Laura dijo: “Tengo un racimo con doce uvas, como los doce meses del año, como las ultimas doce campanadas que darán paso al nuevo año.” Y la magia surgió sin artificio: “Bastará comer una uva con cada campanada para que la alegría de vivir ese momento se prolongue desde enero a diciembre del próximo año.”

Noelia y Marc que escuchaban debajo de la mesa salieron gritando: “Ha vuelto a nacer la esperanza.” Y le pusimos por nombre “Aledo”, que quiere decir: “uva nacida para renovar la esperanza en la Vida en comunión con el otro”

La esperanza en esas personas que supieron transformar el territorio en un contexto cargado de fortalezas con las que enriquecer la relación con los otros, que son territorio y mercado, que son interlocutores a los que nos cuesta reconocer, con los que nos cuesta adquirir un compromiso convergente.
La experiencia nos está mostrando que, incluso en los gestos relevantes de manifestación de nuestra relación con el otro, como ocurre con los besos, hemos abandonado la actitud respetuosa. Y los besos, como los modales, o las palabras, pierden su sentido propio para transformarse en mecanismos para llegar rápidamente al final de la secuencia.

Y se impone la vanidad, el ego veloz, que ha comprobado que sigue corriendo sobre su propia sombra sin avanzar un ladrillo de su posición inicial. Y del mismo modo que “hemos convertido el beso en cliché, como afirma Rodrígues Rivero en EL PAIS, no pasa un día sin que alguien con quien mantenemos poco más que una cordial relación profesional nos remita un correo electrónico en el que se despide enviándonos un beso (o besazo) “enorme”. Con tanto ósculo hemos olvidado lo que significa besar.” Con tanto gesto rutinario hemos olvidado que más allá del “yo” está el “otro”

Se llama autosuficiencia compulsiva.

ALEDO: UN MODELO DE COMUNICACION

No enmascaremos la calidad y gocemos de la bondad

Stephen Anderson, chef del Seu Xerea, conversó con nosotros al final de la comida. Y sus palabras buscaban no enmascarar los perfiles de los alimentos que habíamos compartido. El meloso con raya y verduras de temporada nos pareció excelente.

Habíamos quedado a trabajar con Paco Negre, y en el coloquio el entusiasmo que compartimos dejo entrever algún diagnóstico de las habituales falacias que engalanan nuestra aventura colectiva, en los parques empresariales, en el perfil de la financiación a la que recurrimos los valencianos, en la dinamización de la economía local… ¿Por qué no desvelamos que la calidad de nuestra acción exige conocimiento y empeño?
La máscara, al disfrazar nuestra mirada, no nos permite advertir que debajo de nuestra identidad –som i serem– se esconden el menosprecio de la identidad maltrecha, la indolencia acerca del equilibrio sostenible y  la banalidad entronizada.

Moise Naim escribe que entre las Cinco ideas que murieron el 2011,  “la de que hay que actuar ahora y con firmeza para evitar que el planeta siga calentándose hasta hacerse invivible desapareció de la agenda. No pudo competir con los aprietos económicos, el crash financiero, el desempleo, los repetidos fracasos para resolver la crisis, el asesinato de Bin Laden, la Primavera Árabe y la hegemonía mediática de Justin Bieber.”

Miriam Subirana lo escribe de otro modo: Las estructuras económicas basadas en la codicia y el miedo ya no funcionan. Estamos asistiendo a la necesidad imperante de poner fin al consumo desorbitado, al individualismo irrespetuoso con el otro y con el medio ambiente, a las culturas patriarcales y a la opresión de unos sobre otros. Podemos centrarnos en las pérdidas que aparentemente hay y seguir siendo espectadores. O reconocer que está reventando el sistema basado en la especulación y en una burbuja insostenible y que tenemos frente a nosotros la oportunidad de reinventar la manera de liderar y de vivir nuestras vidas siendo actores que inciden activamente en crear una realidad mejor.

Caminamos de regreso al territorio del debate. Estamos preparando sendos encuentros en torno a la generación de la innovación en las atmósferas empresariales. Primero en el entorno de la industria química de Benicarló. Al día siguiente, con los parques territoriales en el punto de mira, en Sagunto.

Miriam volvió a repuntar: ¿Qué valores sustentarán esta reinvención necesaria? La generosidad, la solidaridad, el respeto y, sobre todo, el valor de la vida humana. Además, necesitamos atrevimiento. Debemos reinventarnos con visión y no tanta planificación, ya que los planes de ayer ya no sirven para el mañana. Con inspiración, ya que sin ella una ejecución pierde el impulso necesario para ser efectiva. Con atrevimiento para superar el miedo, la inseguridad y la tendencia al control que impera aún en muchos entornos y que nos impide aceptar y asumir la responsabilidad del cambio.

¿Por qué renunciamos a cubrirnos con la indumentaria que nos gusta, a sonreir como queremos, a ser nosostros mismos, con la calidad que a nadie debemos, con nuestro estilo y nuestro modo de habitar la propia existencia? Si reconocemos lo que no somos y no sabemos, podremos redefinir nuestra identidad, la calidad que nos permita trazar el camino al futuro.

ENCUENTRO QUIMICOS EN BENICARLO
ENCUENTRO TERRITORIOS EMPRESARIALES EN SAGUNTO

MADUREZ CREATIVA VS AMBIGÜEDAD CAUSAL: ¿Seguimos especulando?

Estuvimos escuchándole ubicar la “creatividad” en el seno de la “ambigüedad causal”. Es decir que uno no sabe las causas de su acción y se queda contento porque al otro le resulta imposible copiarle: no hay causas definidas, no hay copia. Eso sí, el resultado es un conjunto de activos tangibles e intangibles “raros” e irrepetibles. Y, a eso le llamamos creatividad.

Tardamos cinco minutos en levantarnos y salir a compartir palabras con un cocinero creativo, de los que saben renovar los platos tradicionales sin desnaturalizarlos, basta un mejor equilibrio nutricional entre los ingredientes y dar respuesta a demandas dietéticas inteligentes. La organolepsia resultante es consecuente con el propósito de equilibrio entre aromas, sabores, colores, texturas, resonancias culturales, percepciones de una atmósfera que se enriquece con pautas del propio territorio, del entorno…

La madurez creativa se da en el emprendedor que sabe escuchar lo latidos de la realidad. Lo dice Enrique Vila-Matas de este modo: “Aquel individuo estaba en la fiesta, pero también en otro lugar. Pertenecía a esa clase de artistas que miran, se fijan en la gente, pero sólo para escribir o pintar sobre ella. En el fondo, las personas les importan bien poco: las necesitan para crear, pero a veces ni siquiera acaban de estar seguros de que existan de verdad, les sostiene el quijotesco propósito de “combatir la realidad con la ficción” y creen por ejemplo más en la madre de Hamlet que en la locutora de los informativos. Poseen esa mirada en la que está incrustada -como un blasón de la condición de autor y como un delirio heredado de generación en generación- su relación difícil con la realidad, es decir, con aquello con lo que precisamente mejor debería llevarse.”

Estuvimos en Gandía, en el encuentro empresarial convocado por la Federación de Asociaciones de Empresas de la Safor. Primero excuchamos a Rafa Juan, su presidente, proclamar la fuerza del asociacionismo como el factor decisivo de la construcción de una economía productiva en el territorio, como denominador de la intercooperación con otros territorios de la Comunitat, como catalizador de la innovación –Innovem Junts- como motor de un estilo de gestionar la empresa y el territorio.

Unos minutos más tarde, escuchamos a Salvador Navarro –el presidente in pectore de muchas empresas de la provincia de Valencia- demostrar una madurez creativa entusiasmante, llena de coherencia: “Si no hay recursos financieros, no hay futuro empresarial”. Es la condición de una economía que quiere ser creativa, capaz de reducir las tasas de desempleo y generar infraestructuras convergentes con la acción empresarial. Tras los primeros aplausos, prosiguió: “La segunda condición es la cooperación”. Sin más, sin mandangas academicistas, sin ambigüedades causales o de cualquier otro tipo, con el sentido de la realidad bien puesto.

 

En su libro La democracia del conocimiento Daniel Innerarity se esfuerza, con la solvencia y claridad que le caracterizan, por huir de los distintos órdenes de simplificaciones en juego en esta discusión. Frente a todas ellas, se diría que nuestro autor parece más bien animado por el espíritu de aquella pregunta que el veterano periodista dirigía a sus jóvenes colegas: “Está pasando; ¿lo estás entendiendo?”, y pone el foco de su atención como analista político sobre la necesidad de proyectar inteligibilidad, además de sobre la presente situación de crisis, en general sobre un mundo que ha devenido crecientemente complejo y opaco. Lo escribe, Manuel Cruz, en El Pais.

El totalitario no juega al liderazgo compartido

“Hemos callado unos días porque necesitábamos distanciarnos de una reflexión asociada a la lectura de la política con intenciones de partido. En cada “tapa” hablamos de política. Pero lo hacemos en el corazón de la “polis”. Nos gusta habitar la realidad, sus cuitas, sus opciones. Y sin pretensiones, somos ciudadanos con toda la carga de la incertidumbre y conscientes de habitar la complejidad. Nos proponemos, por vocación y no por especulación, conseguir objetivos que nos ayuden a compartir los derechos y los deberes. Seguimos en el tajo de la corresponsabilidad en la acción del desarrollo sostenible: es tiempo de una ganancia en común. Es tiempo de una conducta inteligente, capaz de transformar el yo en un nosotros clamoroso. Para llegar más lejos en nuestro empeño, para dejar de lado la tarea absurda de revisar cada día la pintura de las ruedas del carro, y salir al campo a faenar. ¡Que ya es hora!”

Había subido encima de la caja de naranjas vacía, puesta del revés. Yo no salía de mi asombro, porque nunca la había visto hablar con tanta decisión. En el grupo se hizo el silencio. Era hora de volver a recoger olivas. Y en sus palabras encontramos el pretexto para devolvernos una dosis de esperanza.

A la vuelta andando a la almazara, hemos hablado del “liderazgo compartido”. Nos sorprende que en el 2011 aún haya quien crea que sólo hay que reconocer el liderazgo en el personaje que ocupa la cúspide. Alguno lo pretende sin levantarse del sofá. En la tertulia después de cenar compartimos algunas citas sobre el liderazgo.

“El liderazgo compartido promueve un ambiente que responde con agilidad a lo nuevo. Promueve también un grado mayor de creatividad y racionalidad. Habilita a todos los individuos de la organización a probar sus ideas en lugar de esperar a que les bajen ideas y decisiones a través de las diferentes jerarquías. El verdadero liderazgo compartido puede ocurrir en cualquier parte de la organización”, escribieron Joseph Deiss y Luc Soete, en 1997

La fuerza de una comunidad se mide por el bienestar del más débil. Con este mensaje, el suizo Joseph Deiss, presidente de la Asamblea General de la ONU nos invita a renovar el compromiso con el equilibrio en el uso de capacidades y recursos: “Los distintos ejemplos de economía verde que funcionan ya en algunos lugares del mundo muestran que la protección del medioambiente y la conservación de los recursos conllevan beneficios económicos sea cual sea su nivel de desarrollo”

Luc Soete, ahora en Maastrich es un director-decano, que cree en la delegación y descentralización, propicia la  flexibilidad del personal, la independencia y la confianza, y admite con firmeza que cada líder asume la afirmación: “la responsabilidad es mía”.

Y para ser reconocido como líder, hay que recordar entre otras cosas que “Más allá de la relación interpersonal, los líderes crean afinidad en varios niveles a lo largo de la organización y más allá de la misma. Conocen los beneficios de crear una comunidad de afinidades en común. Estos líderes comprenden la redes de relaciones y la importancia de realizarlas” Se lo copiamos a Gallup.

Al día siguiente nos encontramos en Enguera con gentes del sector del aceite de oliva para hablar del futuro. Nos sorprendió la buena acogida que se dio a la corresponsabilidad, al liderazgo compartido. Y decidimos abrirle la puerta a la oportunidad que llamaba desde un patio cargado de competitividad y muy alejado de la intercooperación.

“Un hombre joven y solemne una vez se acercó a mí en una sesión de preguntas y respuestas y me preguntó “¿Cuál es la verdad más relevante que debo conocer para ser un gran líder?”, como si realmente estuviera intentando encontrar la llave que descubra los misterios del universo. Impactado por la simplicidad de su pregunta, mi respuesta fue igualmente simple: “Para ser un gran líder existe más que una única verdad necesaria.”
El liderazgo no se reduce a una fórmula. Sin embargo, entiendo el apremio de alcanzar un liderazgo efectivo detallándolo en una lista de principios. En mis investigaciones, una de las mejores simplificaciones fue desarrollada por la Organización Gallup.
Gallup redujo al liderazgo en siete cualidades esenciales.
Las Siete Cualidades del Liderazgo
1. Visión
“Los líderes exitosos deben tener mayor perspectiva que la que existe en la organización. Tienen el talento de ver y crear el futuro. Además, utilizan un elevado lenguaje visual para materializar ese futuro a su equipo. Como resultado de ello, alcanzan objetivos mayores a los propuestos, pues crean un conciente colectivo que impulsa a la gente a convertir ese futuro en realidad” Jornal de Administración Gallup
La fundación de una visión es la realidad. Desarrolle una explicación de la realidad antes de crear el enunciado de una visión. La explicación de la realidad debe describir la situación real actual, el proceso que lleva a esa visión y el precio que hay que pagar para llegar a concretar la misma.
Los líderes hablan de “nosotros” y no de “mi”. Enrolan a otros en la visión con la intención de alcanzar una perspectiva común que permita captar sus respectivos valores, intereses, esperanzas y sueños.
2. Maximizando valores
“Destacando lo importante del trabajo, los grandes líderes dejan en claro lo que es importante para sus vidas. Dejan en claro sus propios valores –particularmente en la preocupación por la gente – integrando los mismos en su trabajo. También comunican ese sentido de integridad personal y compromiso para trabajar sobre la base de sus valores” Jornal de Administración Gallup
3. Desafiando las experiencias
“Involucrando a la gente en una visión clara y de valores sólidos, los líderes que hemos estudiado eran capaces aceptar grandes desafíos para alcanzar grandes objetivos. De hecho, y por cuenta propia, la mayoría de esos líderes se habían asignado grandes y desafiantes experiencias a futuro y en tiempos claves de su carrera, aún teniendo la libertad de elegir como alcanzar sus objetivos de manera más cautelosa” Jornal de Administración Gallup
4. Capacidad de ser mentor
“Los líderes que hemos estudiado consistentemente, tienen usualmente una persona por fuera de la organización que los sirve y los aconseja como un mentor” Jornal de Administración Gallup
5. Desarrollando una comunidad
“Más allá de la relación interpersonal, los líderes crean afinidad en varios niveles a lo largo de la organización y más allá de la misma. Conocen los beneficios de crear una comunidad de afinidades en común. Estos líderes comprenden la redes de relaciones y la importancia de realizarlas” Jornal de Administración Gallup
6. Absorber la experiencia
“En todas sus relaciones, los líderes efectivos iluminan a otros por su capacidad de absorción de la experiencia” Jornal de Administración Gallup
7. Auto-conocimiento
“Los líderes efectivos tiene un sentido agudo de sus fortalezas y debilidades. Saben quienes son – y quienes no son. No intentan ser todas las cosas para todas las personas. Sus personalidades y conductas son indistinguibles entre el trabajo y el hogar. Son genuinos. Es esta ausencia de pretensión lo que les permite conectarse tan bien con los demás” Jornal de Administración Gallup
Revisión: Las Siete Características de un Líder:
Visión
Maximizar valores
Experiencias desafiantes
Actividad con un mentor
Desarrollar un comunidad
Absorber la experiencia
Auto-conocimiento
John Maxwell. Uno de los gurúes sobre liderazgo más influyentes del mundo

LIDERAZGO COMPARTIDO